Como si se tratara de un lugar surgido de la fantasía artística de inspirados poetas, el edificio del Burj al Arab, en Dubai, expone su estampa, semejante a una embarcación inmensa pero ligera con las velas desplegadas rumbo al infinito del anhelo humano. Se trata del hotel con más lujo en todo el orbe, y por supuesto, uno de los más caros que existen. De entrada, vale la pena resaltar que su arquitectura es todo un símbolo por estos asiáticos lares, como puede ser para los londinenses el reloj Big Ben.

Refinamiento espectacular
El hotel Burj al Arab se localiza solo a 17 kilómetros al sur de Dubai, en los Emiratos Árabes Unidos. Por su altura de 321 metros es considerado como el segundo edificio más alto jamás construido. Se ubica en el mar cimentado sobre una isleta artificial, situada a 270 kilómetros de las playas del Golfo Pérsico y está unido a la costa por medio de una moderna autopista. Este hotel se construyó en la década de los 90 (desde 1994 y hasta 1999). En su cima se ha instalado un helipuerto, que cuando no se utiliza con este propósito, sirve como una espléndida pista para practicar el tenis.
Detalles sobre el Burj al Arab
Por el lujo de sus servicios en conjunto, el Burj al Arab tiene una clasificación de siete estrellas, lo que le distingue sobremanera de cualquier otro hotel del mundo. Ofrece un total de 202 suites dobles, cada una de ellas con dimensiones que van desde los 169 m² hasta los 780 m². Su habitación más lujosa, la famosa Suite Real, tiene un precio de hospedaje de 28.000 dólares por noche. Además, se encuentra disponible para el público del establecimiento un servicio de transporte de la prestigiosa firma Rolls- Royce.
Los interiores del hotel están ornamentados con enormes piezas de mármol, terciopelo y oro. También abundan allí fuentes de aguas danzarinas, instalaciones decorativas de luces de colores y muchos y fascinantes acuarios. El hotel cuenta con sala de cine, jacuzzis, decenas de teléfonos públicos, ascensores privados y hasta siete elegantes restaurantes.
Uno de estos, en especial goza de una celebridad pronunciada: el Al Mahara. Se trata de un lugar con ambientación submarina, puesto que está construido debajo del mar. Así, los comensales pueden disfrutar de las viandas y platos internacionales más selectos mientras contemplan la actividad de fascinantes y multicolores especies marinas.